La Brand Persona en la práctica

Para visualizar como todo esto funciona en la práctica, usaremos el ejemplo de una empresa ficticia: una academia de idiomas cuya buyer persona es un joven de 25 años, curioso, que viaja mucho y que está en pleno crecimiento profesional.

Pensando en este perfil, al construir un calendario editorial del blog de la academia, es posible abordar temas como la enseñanza de idiomas, desarrollo personal, crecimiento en la carrera y sugerencias de viajes.

De esa forma se puede atraer a personas que estaban haciendo otras búsquedas en Internet y todavía no habían pensado en este producto o servicio.

Pensemos en ejemplos: una adolescente que estaba buscando informaciones para su primer viaje internacional y que, entre muchas recomendaciones para el viaje, se da cuenta de que necesita aprender lo básico del idioma local. 

O un profesional de una gran corporación que, en su búsqueda por crecer en la carrera, se dio cuenta que su fluencia en inglés será un elemento clave para el logro de ese objetivo.

¡Con una brand persona bien definida, la comunicación de tu empresa tendrá más coherencia y las acciones de marketing serán mucho más acertadas!